"Mi dolor de exilio es tan grande que cubre todo mi cuerpo. Muevo un dedo del pie y sufro". Lejos de casa (novela) vmi

“Minha dor de exílio é tão grande que cobre todo o meu corpo. Movo um dedo do pé e sofro.”Longe de casa ( romance) vmi




Recordando a Alma Ingianni , artículo de viviana marcela iriart (del libro "Alma por Alma" de R.Rega), marzo 2006




Conocí a Alma en los años 80. Ella era una reconocida actriz de teatro y televisión, hermosísima y carismática, y yo una principiante en el mundo del teatro. Nos unió el Río de La Plata, el exilio y el teatro. Ella era, creía yo, sobreviviente de la dictadura uruguaya y yo de la argentina. Y las sobrevivientes en aquella época, e incluso ahora, nunca hablábamos de los que nos había sucedido.

Pero un día de sol, después de muchos años de amistad, estaba visitándola en su apartamento de Los Palos Grandes y, no sé porqué Alma me contó su historia. Lo hizo de un tirón, sin puntos ni comas, ni sorbos de agua ni respiros. Lo hizo como si tuviera un pedazo de carbón ardiendo atravesado en su garganta.

He aquí lo que me contó y perdón si olvidé, o recuerdo erróneamente, algunos detalles.



 Arnaldo André y Alma Ingianni en la telenovela Rafaela, Caracas.

En 1972 Alma tuvo que exiliarse para salvarse de la dictadura uruguaya y se va a Chile. En 1973 la agarra la dictadura chilena y, después de varios meses de clandestinidad, se exilia en Argentina. Allí consigue trabajo en telenovelas hasta que en 1976 la agarra la dictadura argentina y no metafóricamente: es detenida.

Camino a la comisaría Alma intentó, una y otra vez, convencer a sus captores de que ella no era la persona que ellos creían que era. Ya en la comisaría siguió insistiendo tanto que logró que el comisario le diera “audiencia”. La puerta de su despacho se abrió; el comisario, sentado, la miro con sus ojos fríos y le dijo:

- Yo a usted la conozco.

Alma iba a comenzar otra vez con su alegato de la confusión pero él, haciéndole un gesto con la mano para que se sentara, le dijo:

- ¡Usted es la actriz de la telenovela x! ¡Fulanita de tal! (y la nombró por su personaje).

Y para sorpresa de Alma, el comisario muy sonriente comenzó a contarle que él y su familia no se perdían la telenovela, (el gran éxito de ese momento), por ningún motivo y que le encantaba su personaje. Como todo mortal, aunque fuera un genocida, él también sentía fascinación por la televisión y allí estaba Alma, su personaje de todos los días, joven, hermosa, frágil, su prisionera.

De repente el comisario se puso serio, suspiró y le dijo:

- Voy a hacerle una propuesta, por los buenos momentos que me hizo pasar su personaje. Usted hoy no estuvo aquí, no fue detenida. Le doy 24 horas para que se vaya del país. Después de ese plazo, si no se pudo ir, yo no voy a poder hacer nada para salvarla.

Alma le agradeció efusivamente y salió corriendo a buscar su maleta, siempre lista, voló al aeropuerto y compró un pasaje para el primer vuelo que saliera del país. Así llegó a Caracas.

Cuando terminó de hablar Alma se puso un poco triste, miró al suelo y cambió radicalmente de tema.

Yo, paralizada de dolor y horror por su relato, la miraba con profunda tristeza, preguntándome cómo, si yo no podía vivir con el dolor de un exilio, ella vivía con el dolor de tres exilios sin que jamás se le notara.

Entonces entendí mejor su carácter, que a veces era explosivo. Pero como una herida no puede curarse con otra herida sino con un médico, muchas veces pasamos largos períodos sin vernos. De hecho, cuando murió, hacía por lo menos 2 o 3 años que no nos veíamos (salvo ocasionales encuentros en el teatro). Es más, yo ni siquiera conocí su apartamento, el que por fin había podido comprarse después de tantas angustias, luchas, sacrificios, junto a su esposo Miguel.


Alma, G.Velutini, N. Llovera, C.Leandro y yo. Ensayo "A Puerta Cerrada"





Recordar esto me puso triste, pero no quiero recordar a Alma con tristeza, porque eso no era lo que la caracterizaba. Alma era una diva italiana; una actriz maravillosa, de esas que te ponen los cabellos de punta; una mujer sencilla, hermosa, que siempre llamaba la atención sin proponérselo; una amiga solidaria; un carácter a veces volcánico; una risa que era una cascada. Alma era….. simplemente un alma.




Caracas, marzo 2006
Publicado en el libro
“Alma por Alma “
de Rubén Rega, 
Uruguay 2008.



Alma Ingianni en su espectáculo "Alma por Alma", Sala Rajatabla

"Teatro de la Ciudad" era el grupo creado por Alma Ingianni



Alma Ingianni y Alejo Felipe en Medea, Sala de Conciertos, Ateneo de Caracas









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